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¿Difícil Decisión ir o no ir el Domingo a la Iglesia por que Juega la Selección Mexicana?

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No soy una apasionada del fútbol, sin embargo durante los juegos del mundial, me encanta y disfruto mucho todos los partidos, especialmente cuando juega la selección mexicana.   Como todos sabemos, el día de mañana, domingo, jugará México VS Holanda y desde el lunes que jugamos contra Croacia y calificamos en segundo lugar en la primera ronda, y confirmé que nos tocaría jugar en domingo a las 11:00 AM (justo a la hr de la reunión), fue como un golpe bajo… las primeras horas después del partido fue como tener sentimientos encontrados; desde pedir al pastor (aunque obviamente sabía que no accedería) hasta considerar salirme un rato a ver el partido en mi celular….

En la semana estuve viendo en Facebook algunos memes y comentarios de todo tipo en torno a “la polémica” entre ir a la iglesia y ver el partido, y entre estos comentarios leí uno de Chuy Herrera de Horizonte Querétaro que me pegó cañón y me llevó a leer la biografía de Eric Liddell, quien fue juzgado y criticado por decidir no competir en los juegos olímpicos por que caían en domingo… y me conmovió grandemente, me llevó a recapacitar sobre mis pensamientos.

Quiero compartirles su historia y que sea de bendición para ustedes como lo fue conmigo.

Eric LiddellNacido en la ciudad de Tianjin el 16 de enero de 1902, hijo de un matrimonio de misioneros escoceses formado por el reverendo James Dunlop Liddell y su esposa. Cuando tenía seis años, sus padres le enviaron a él y a su hermano Robert al Eltham College, una escuela en Inglaterra para hijos de misioneros. Sus padres y una hermana menor permanecieron en China, si bien regresaron años después a Escocia.

En Eltham, Eric empezó a destacar como un excelente deportista. Llegó a ser capitán de los equipos de cricket y rugby del colegio, y empezó a hacerse famoso porque se empezó a decir que era el joven más rápido de Escocia.

En 1921, Rob y Eric Liddell ingresaron en la Universidad de Edimburgo para estudiar Ciencias Exactas. Eric ingresó en el equipo de rugby de la institución y llegó a ser internacional por Escocia. De hecho, jugó dos torneos del V Naciones. Al mismo tiempo, empezó su carrera como velocista. De hecho, en 1923 batió los récords británicos de las 100 y las 220 yardas. Al mismo tiempo y por evidente influencia de sus padres, Eric Liddell se convirtió en una especie de predicador de la palabra de Dios allá por donde iba.

Con el paso del tiempo, Eric decidió dedicarse al atletismo en exclusiva y marcó un evento en su mente: los Juegos Olímpicos de París en 1924. Liddell era especialista en los 100 metros, pero cuando se enteró de que la final de la prueba se disputaría un domingo, renunció a disputarla (por motivos religiosos; el domingo es el Día del Señor). Así las cosas, Liddell decidió que competiría en otras dos distancias, los 200 y los 400 metros. Como no era su especialidad, nuestro protagonista entrenó duro para llegar lo mejor preparado posible.

Y llegó el día de la carrera de los 400, en los que Liddell no era ni mucho menos el favorito. Al parecer, un masajista estadounidense le entregó al escocés, poco antes de empezar la carrera, una nota con el texto del libro de Samuel: “Aquel que me honra será honrado por mí”. En efecto, Liddell ganó la carrera, llevándose el oro, y batiendo el récord del mundo, con una marca de 47,6 segundos (más de cuatro segundos que el récord actual, que ostenta Michael Johnson). Además, consiguió el bronce en los 200 metros. Liddell llamó la atención del público y los medios por su forma de correr: con la cabeza hacia atrás y con la boca muy abierta.

Gracias a su victoria, y a su récord (que estuvo vigente cuatro años), Eric Liddell se convirtió en un héroe en toda Gran Bretaña y más en Escocia. Se ganó un apelativo: The Flying Scotsman (el Escocés Volador). En la foto, junto a estas líneas, sus compañeros de la Universidad de Edimburgo lo pasean por el campus a su regreso de París.

Pero tras acabar los Juegos, en vez de dedicarse a saborear las mieles del deporte, Liddell decidió seguir los pasos de sus padres y convertirse en misionero. Volvió a su Tianjin natal, donde se convirtió en profesor en un colegio anglo-chino. Además de valores cristianos, Liddell, que seguía corriendo para su propio deleite, también intentaba inculcar a los niños chinos su pasión por el deporte. En 1934 se casó con la canadiense Florence McKenzie, que como él, era hija de misioneros. Con ella tuvo tres hijos.

Pero las cosas se torcieron. En 1941, el Gobierno Británico recomendó a sus súbditos que abandonaran China: había estallado una cruenta guerra civil. Florence decidió irse a Canadá con sus hijos, pero Eric se quedó en China. En concreto, en una misión en una paupérrima comarca en la que ya trabajaba su hermano Rob como médico. El trabajo era ingente y todo se complicó cuando en 1943, la misión fue desmontada y Liddell ingresó en un campo de prisioneros. Allí se convirtió en un líder, ayudando a los mayores, entreteniendo a los jóvenes y leyendo la Biblia para los demás.

El 21 de febrero de 1945 escribió una carta a su mujer, en la que le decía que estaba cerca de sufrir un ataque de nervios. Precisamente, ese mismo día, Liddell murió repentinamente. Al parecer, sufría un tumor cerebral que empeoró por las malas condiciones del campo de prisioneros. Su muerte fue muy llorada en Reino Unido.

Hace poco, con motivo de los Juegos de Pekín en 2008, el Gobierno chino reveló que Eric Liddell tuvo ocasión de salir del campo de prisioneros, merced a un acuerdo entre los chinos comunistas y el gobierno británico. Pero no ocurrió nunca, ya que Liddell renunció a salir para que en su lugar, pudiera ser liberada una mujer que estaba embarazada.

A pesar de su muerte, la leyenda de Eric Liddell permaneció siempre. La Universidad de Edimburgo tiene una placa en su honor, y la iglesia episcopaliana americana lo considera casi como un santo. En 1980, cuando el escocés Alan Wells ganó el oro en los 100 metros lisos de Moscú 80, sus primeras palabras fueron de recuerdo para Eric Liddell.

Su figura se hizo mundialmente famosa cuando en 1981, la película Carros de Fuego recogió la historia de Liddell y Abrahams y ganó cuatro oscars, uno de ellos el de mejor película. Su personaje, por cierto, fue interpretado por otro escocés y ex alumno de la Universidad de Edimburgo, Ian Charleson, que falleció de sida en 1990.

Les dejo aquí una caricatura de la historia de este hombre:

“Dios está en primer lugar, el atletismo está después”… Eric Liddell

“Muchos de nosotros nos quejamos de que nos falta algo en la vida, porque nos conformamos con algo que no es lo optimo.  Yo les presento lo que considero lo optimo, el merecedor de nuestra plena devoción, Jesucristo, el es el salvador de chicos y grandes, jóvenes y ancianos y Él, sólo Él es capaz de hace aflorar lo mejor de nosotros.” Eric Liddell

Twitter: @danielazebadua 

EL AMOR, el camino más excelente…

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Camino-al-solEl significado principal en la Escritura de la palabraamor” es un compromiso con el propósito de actuar con sacrificio por otro.  De hecho, el amar a Dios se demuestra obedeciendo Su Palabra.   Jn 14:15, 21, 23-24, 1 Jn 5:3, 2 Jn 1:6

Emociones fuertes pueden acompañar el amor bíblico, pero es el compromiso de la voluntad lo que mantiene el amor constante e inmutable.  Las emociones pueden cambiar, pero un compromiso a amar de una manera bíblica resiste y es la marca (sello) de un discípulo de Jesucristo.    Jn 3:16, 13:34-35, Rom 5:8-11, 1 Cor. 13:4-8, 13

  • EL AMOR ES SUFRIDO, PACIENTE, aún cuando sientas la necesidad imperiosa de expresarte.   El amor resiste el dolor o las pruebas sin quejarse, demuestra paciencia en medio de la provocación o presión, y es constante a pesar de la oposición, las dificultades o la adversidad
  • EL AMOR ES BENIGNO, aún cuando quieras desquitarte físicamente, o hacer pedazos a alguien con palabras.  El amor es compasivo, considerado, bondadoso y agradable.
  • EL AMOR NO TIENE ENVIDIA, especialmente cuando te das cuenta de que los demás reciben más atención que tú.  El amor no participa de la rivalidad, no es hostil hacia alguien que disfruta de una oportunidad, y no es suspicaz.  El amor vela por el bien del otro.
  • EL AMOR NO ES JACTANCIOSO, aún cuando quieres contarle al mundo tus éxitos.  El amor no se involucra con la autogratificación.  El amor enaltece (edifica) a los demás.
  • EL AMOR NO SE ENVANECE, aún cuando crees que tienes la razón y que los demás están equivocados.  El amor no se impone a sí mismo sobre los demás o se hace insoportable al tratar con ellos.
  • EL AMOR NO BUSCA LO SUYO, aún cuando desees apropiarte de todo o tengas la oportunidad de hacerlo.   El amor no trata de satisfacer sus propios deseos, no hace su propia voluntad, y no trata de sacar ganancia a su favor.  El amor es un acto de la voluntad, busca servir y no ser servido.
  • EL AMOR NO HACE NADA INDEBIDO, aún cuando ser arrogante, áspero o insoportable te permita atraer la atención y salirte con la tuya. El amor se conforma a lo que es correcto, oportuno y apropiado a la ocasión para dar honor al Señor.
  • EL AMOR NO SE IRRITA, aún cuando los demás intenten provocarte o seas tentado a reaccionar contra algo o contra alguien.  El amor no despierta ni incita los arrebatos de enojo.  El amor continúa fiel y tiernamente instruyendo a los demás en la justicia, aún cuando ellos fallen.
  • EL AMOR NO GUARDA RENCOR, aún cuando  todos parecen estar en tu contra ociando abiertamente te atacan. El amor no guarda rencor en contra de nadie.  El amor perdona, elige no sacar a relucir las ofensas pasadas para acusar o para desquitarse, no devuelve mal por mal y no cede a la autoconmiseración.  El amor cubre multitud de pecados.
  • EL AMOR NO SE GOZA DE LA INJUSTICIA, aún cuando parece que la desgracia era precisamente lo que la otra persona merecía. El amor se lamenta por el pecado, sus efectos y el dolor que resulta de vivir en un mundo caído.  El amor busca la reconciliación de los demás con el Señor.
  • EL AMOR SE GOZA DE LA VERDAD, aún cuando mentir es más fácil y trae más cuenta y ventaja en lo material.   El amor se regocija cuando se conoce la verdad, aún cuando esto pueda llevar a persecución, injurias o circunstancias adversas.
  • EL AMOR TODO LO SUFRE, aún cuando las decepciones parezcan abrumadoras.  El amor es tolerante, soporta a los demás que son difíciles de comprender o tratar, y tiene una perspectiva eterna en las dificultades.  El amor recuerda que Dios desarrolla la madurez espiritual a trabes de las circunstancias difíciles.
  • EL AMOR TODO LO CREE, aún cuando las acciones de los demás sean ambiguas y no quieras confiar en nadie. El amor acepta confiadamente, no juzga los motivos de las personas, y cree en los demás hasta que los hechos prueben lo contrario.  Aún cuando los hechos demuestren que la otra persona no es confiable, el amor busca ayudar a restaurarla a a horades.
  • EL AMOR TODO LO ESPERA, aún cuando nada parezca salir bien.  El amor espera el cumplimiento del plan de Dios y anticipa lo mejor para la otra persona.  El amor encomienda a los demás al Señor con toda confianza, para que Él haga Sy soberana y perfecta voluntad en sus vidas.
  • EL AMOR TODO LO SOPORTA, especialmente cuando crees que simplemente no puedes aguantar a la persona o las circunstancias en tu vida.   El amor permanece irme en el sufrimiento o tribulación y devuelve bendición mientras padece las pruebas.
  • EL AMOR NUNCA DEJA DE SER, aún cuando te sientas abrumado y parezca que no hay esperanza en la situación.  El amor no se derrumba bajo la presión o las dificultades.  El amor permanece desinteresadamente fiel, aún hasta la muerte.

Tomado del Manual para el Discipulado a fondo. AUTOCONFRONTACIÓN, Desarrollado por John C.Broger.

Twitter: @danielazebadua 

Cuando conocí la Gracia de Dios.

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graciaPor al rededor de 14 años viví un cristianismo enfocado en mí, enfocada en lo que “tenía que hacer”, pensaba que servía a Dios.  Durante estos años viví “haciendo”, sirviendo en la iglesia, pero no sirviendo a Dios vivía un cristianismo basado en mi justicia y no en Su justicia y gracia.

Durante este tiempo mi enfoque era: “Descubrir mis dones espirituales”, “Conocerme a mi misma”, “Conocer mis temperamentos, fortalezas y debilidades”…  el enfoque era yo, no era un cristianismo verdadero, porque el centro era yo…

Esto cambió y dio un giro rotundo a mi vida cuando conocí la gracia de Dios, cuando entendí que Dios ha tenido la iniciativa para salvar y encontrar al perdido, que Él por su gracia me ha hecho acepto EN Cristo (no por mis méritos o mi linda cara), cuando conocí la gracia de Dios entendí que soy responsable únicamente de la respuesta que yo decido dar a lo que Él ha hecho por mi.  No soy responsable de la vida de nadie más, sin embargo su gracia me lleva a hablar de Él a otros sin un afán y sin remordimiento.

¿De qué tanto nos gloriamos, si todo es por Él y para Él? El cristianismo no tiene nada que ver de lo que nosotros hagamos, el cristianismo tiene el enfoque en Cristo, en La Cruz, en su obra, en su perdón y si nosotros respondemos, es sólo por su gracia; pues “como está escrito: No hay justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios.” Rom. 3:10-11 Lee el resto de esta entrada

¿Cristianismo Cultural?

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palabra-de-diosHay una mayoría de cristianos o más bien, que piensan que son cristianos, pero que no saben lo suficiente del evangelio para ser salvos… yo era una de esos, creía que creía…

Trataba de vivir una “vida cristiana” sin la gracia de Dios, sin entender correctamente la Palabra de Dios, ni mi verdadero problema delante de Él sin Jesucristo en mi vida.

Tristemente se ha cambiado la enseñanza de una manera correcta de las Escrituras por psicología, “por predicaciones de “5 pasos para alcanzar el éxito”, “5 pasos para perdonar y ser libre”… tristemente se ha cambiado la correcta doctrina de oración por “declaraciones, decretos, cancelaciones” que no son bíblicas y sólo embrutecen y minimizan la verdadera enseñanza de la Palabra de Dios.

El problema con este falso cristianismo es que se ha reducido la Palabra de Dios; se ha creado una cultura en la que hoy en día lo importante es quien tiene la congregación más grande, o quien abarca el mayor número de medios de comunicación como “evidencias” de éxito en el ministerio… y si así fuera, ¿Qué podemos decir entonces del ministerio de Jesucristo ante esto? Fue a caso un fracaso total porque tuvo sólo 12 discípulos, uno de estos traidor, uno que lo negó, uno que no le creyó…

Ruego para que haya un despertar en el pueblo de Dios que nos lleve a Su Palabra como única directriz en nuestras vidas y congregaciones donde Su Nombre sea predicado.

Twitter: @danielazebadua

La vida de Jesús en 12 minutos…

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1Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado,  para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.  Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.  El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.  Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.  Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Más el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

Les dejo este video de Inna Walter:

Sin duda el más GRANDE AMOR.

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AMORJuan 3:16 Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.

Probablemente cuando escuchamos o leemos este versículo tan conocido pensemos en la salvación en un acto de liberación del pecado y una experiencia de santidad que vive una persona, pero  no es solamente eso, la salvación de Dios no es sólo ser libres del pecado del que antes éramos esclavos… La salvación significa que el Espíritu Santo me lleva a una relación íntima con Dios.   De hecho previo a estos versículos Jesús explica claramente lo que es nacer de nuevo , y es algo que no tiene que ver con lo que yo haga o deje de hacer, sino que tiene que tienen que ver con algo (que tienes que experimentar para saberlo) que Su Espíritu hace en nosotros. Lee el resto de esta entrada

Cordero y León.

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Cordero-y-Leon-Animado_peqJuan 1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Apocalipsis 5:Y uno de los ancianos me dijo: No llores. He aquí que el León de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

¡Qué contraste! Pero al mismo tiempo ¡Qué armonía! ¡Qué cordura! ¡Cuánto amor!

Mientras el carácter de Cordero habla de su primera venida, el carácter de León habla de su segunda venida. Mientras el Cordero es símbolo de su Humildad, el León es símbolo de su Majestad.  Mientras el Cordero representa que el Salvador ha sido juzgado, el León representa que Él es Juez Soberano.  Mientras el Cordero representa la Gracia de Dios, el León representa el Gobierno de Dios. Lee el resto de esta entrada

¡Qué cambio! De culpable a perdonado.

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culpableJustificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.  

Romanos 5:1-2

EL PROBLEMA: Dios, Santo y Justo no puede estar en paz con un pecador mientras estemos bajo la culpa del pecado. Tú y yo somos pecadores. (No nos hicimos pecadores, SOMOS pecadores… es nuestro estado).  Necesitamos ser justificados (evidenciados, probados, demostrados); la mala noticia es que ni tu ni yo podemos cambiar nuestro estado, ninguna religión, ningún rito, ninguna meditación, ni todo el conocimiento, ni todos los sacrificios pueden quitarnos el estado de pecadores.

Sin embargo, no todo está perdido, y digo no todo está perdido porque más bien ¡TODO ESTÁ GANADO!  La justificación elimina la culpa y abre el camino para la paz. La justificación viene SÓLO POR UN MEDIO: JESUCRISTO; por medio de Él que es el Mediador entre Dios y el hombre.

Y no es que por la justificación dejemos de ser pecadores, sino que estamos en un ESTADO DE GRACIA. Ningún hombre puede llegar a ese estado por sí mismo, sino que somos llevados a él como ofensores perdonados.

Estamos firmes: perseverancia; sostenidos por el poder de Dios; a pesar de la tribulación que si o si vendrá.

Nos gloriamos en LA ESPERANZA: ¿Dónde está tu esperanza?  ¿En lo material? ¿En las riquezas? ¿En una persona? ¿En tu trabajo?  Aquellos que tenemos nuestra esperanza de la gloria de Dios en lo que vendrá tenemos suficiente para regocijarnos en toda hora, a pesar de las malas rachas en esta tierra, en este mundo pasajero.

Recuerda: ¡¡Delante de Dios no hay “presuntos culpables” todos somos completamente culpables!! Pero hay una salida, se llama Jesucristo.

El Mensaje de la Cruz.

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OLYMPUS DIGITAL CAMERACuando pensamos en la cruz, ¿qué es lo que nos viene a la cabeza en primera instancia? ¿Locura y debilidad? O ¿Poder y sabiduría?

La forma en la que respondemos a esta pregunta es la que le dará dirección a nuestra vida; podemos ver esto claramente en la Iglesia de Corinto.

El libro de 1ª de Corintios nos muestra cómo la iglesia de Corinto fue desviando el mensaje del evangelio mezclándose con mensajes humanistas… Esta iglesia era un desastre, se dividía siguiendo a sus predicadores favoritos, se embriagaban, un hombre tenía relaciones sexuales con su madrastra (y muchos que leen sin entender la Biblia pensaban que no hablaba de estos temas)… Y ante estas situaciones, la respuesta de Pablo no es poner un alcoholímetro entre los chicos de la iglesia, u obligarlos a asistir a todas las reuniones para cumplir con las reglas de la iglesia, no se va a darles programas para que se perdonen los unos a los otros, tampoco les da clases de pureza sexual, tampoco se va por la ruta religiosa pidiéndoles que se esfuercen por estar unidos porque “eso es lo que los cristianos deben hacer”…  La respuesta de Pablo ante estas situaciones en la iglesia de Corinto era simple y profunda: el mensaje de la cruz.

“Porque la palabra de la cruz es necedad para los que se pierden, pero para nosotros que somos salvos, es poder de Dios” (1 Corintios 1:18). Es comprensible que así como en los tiempos de Pablo, hoy se vea la cruz más que como “buenas nuevas o buenas noticias”  como algo completamente  ridículo y absurdo. La crucifixión era, la forma más vergonzosa de morir para los Romanos. Para los griegos, la muerte de Cristo no era sabiduría, era locura, porque parecía una derrota escandalosa. Para los Judíos no era poder, sino una piedra de tropiezo, porque no encajaba en su sistema de moralidad. Pero para el cristiano, la cruz es la imagen más clara de la sabiduría y el poder del Dios todopoderoso. Cristo lleva el peso de nuestro pecado, tomando el lugar que nos correspondía pagar a nosotros y de esta forma revela cómo la sabiduría de Dios hizo un camino para tu y yo tuviéramos entrada directa a él por un camino de justicia.  Y ningún esfuerzo que tú y yo hagamos puede cambiar lo que Él ya hizo en la cruz.

Así que podemos ponernos en los zapatos de los corintios, que los integrantes de las iglesias vean al hombre en lugar de a Dios, los problemas con el alcohol, los problemas  de inmoralidad sexual y cualquier otro problema del hombre, se corrigen con el evangelio. Cuando no acabamos de entender y creer en la buena nueva de Cristo crucificado y cuando no confiamos en Él cada día, nuestro pecado se manifiesta en todo tipo de prácticas.

Lo que nos corresponde es ver la cruz como el poder de Dios que nos permite ser crucificados y resucitados con Él y de esta forma Jesús nos reconcilió con Dios.

Él murió entre dos ladrones…

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Estaríamos totalmente equivocados en concluir que la esencia del cristianismo es retirarse del mundo en un espléndido aislamiento.

Dios se involucró con el dolor del mundo en Jesús Cristo.  Hasta los dolores de la muerte,  hasta la cruz (el símbolo de nuestra fe)  no se llevó a cabo en una catedral de oro, con velas de finísima calidad… sino en una colina a las afueras de una ciudad cosmopolita entre dos ladrones. La manera más humillante de morir.

En este camino por donde pasó la cruz, era tan cosmopolita que Pilato escribió en la cruz sobre la cabeza de nuestro Señor en tres idiomas: hebreo, latín y griego.

Debajo de la cruz y alrededor de la cruz se encontraban el tipo de personas que Dios ama, y por los que Él murió, los cínicos ladrones, y los soldados que sortearon su túnica, los que lo abofetearon, golpearon y escupieron… y ahí es donde estaba Jesús. Ahí es donde Él entregó Su vida.